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[LUN] El aire está espeso: purificadores filtran la mugre y los químicos

Distintos modelos usan Filtros HEPA y de carbón para mejorar la calidad del aire intradomiciliario.


Este purificador Fellowes posee Filtros HEPA y de carbón; cuesta $230.400 en Linio.cl.


Mala época

Ácaros, el polen de olivos, pimientos y especialmente del pasto: en estos días revueltos, este tóxico cóctel se está concentrando para atacar a las vías respiratorias. De hecho, justo durante estas semanas el polen del pasto está en su peak anual.

A estos agentes se les suman los irritantes compuestos de las bombas lacrimógenas y kilos de tierra en suspensión que hoy flota en el aire de las ciudades chilenas. 'Por un lado esta el tema estacional; por el otro, los químicos que afectan el ambiente por las situaciones excepcionales que se están dando.

El compuesto de los gases se activa con las mucosas respiratorias', advierte Julio Mackines, especialista del Laboratorio Blanco. Como además hace calor, dentro de casa no es tan fácil refugiarse con las ventanas cerradas. Por eso, los purificadores de aire cada día parecen más útiles, al punto de que incluso venden estufas purificadoras.

'Filtran el polvo y todas las partículas que hay en el aire; gracias a una lámpara UV, matan los gérmenes y bacterias. Son ideales para un espacio entre 40 y 60 metros cuadrados', recomienda Miguel López, gerente de retail de Thorben Easton Outlet Mall, sobre el modelo de estufa Thorben 1500 ($159.990).

Filtro Hepa

Presente en purificadores, aire acondicionado y estufas de aire caliente, HEPA ('high efficiency particulate air') es uno de los filtros de aire más populares pues es capaz de atrapar partículas de todos los tamaños.

¿Cómo actúa? Lo explica el blog especializado Airalia.es: 'Un Filtro HEPA se compone de una malla de fibras de celulosa, fibra sintética y/o fibras de vidrio dispuestas aleatoriamente. Se disponen en forma de acordeón; así su superficie es mayor y por tanto tienen mayor capacidad para capturar toda clase de partículas'.

En la práctica, cuando el aire entra al purificador, las partículas más gruesas (polen, por ejemplo) quedan atrapadas en el primer impacto: eso significa que literalmente que chocan contra la malla y no pueden continuar su avance.

Después, las partículas más pequeñas que superaron esta primera barrera (polvo, por ejemplo) continúan su trayectoria impulsadas por el aire, pero van quedando literalmente adheridas a las fibras más pequeñas.

Al final, las partículas microscópicas que han conseguido sortear los dos filtros -ya de un tamaño imperceptible para la vista del ser humano- terminan por colisionar con moléculas de gas que incluyen este tipo de filtros, presentes en casi todos los purificadores actualmente en el mercado.

Carbón activado

Usados comúnmente para la purificación de aire, agua y gases, los filtros de carbón activo están presentes en un sinnúmero de industrias: desde la salud, como agentes absorbentes de tóxicos en casos de envenenamiento y sobredosis por ingestión oral, hasta las campanas de la cocina.

Esto se explica por la altísima capacidad de absorción del carbón, mineral que incluso es eficiente en procesos de eliminación de agentes tóxicos en flujos de agua contaminados por procesos industriales. Por eso, los filtros de carbón se han transformado en un extra en varios modelos de purificadores de aire con Filtros HEPA.

'Gracias a la porosidad del carbón, las partículas relativamente grandes quedan atrapadas en su estructura, lo que garantiza que el aire sea más puro. Pero también cumplen con otra función muy útil: eliminar olores y posibles bacterias suspendidas en el aire', destaca Juan Carlos Carocca, ingeniero en climatización de Airolite.