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[LUN] Dos historias de exparejas que practican el nesting partners: viven juntos solo para criar a sus hijos

'Nos conviene estar los dos en casa también por los horarios de trabajo, si él empieza muy temprano yo me puedo encargar de llevar a los niños al colegio, por ejemplo', cuenta Mariana Rivera. Enlace



Mariana Rivera (48) terminó su relación amorosa con su marido pero decidieron seguir viviendo juntos y criar a sus hijos de 8 y 11 años, valorando logística familiar, costo de vida y cuidado de los hijos sin ayuda, porque viven en una ciudad distinta que su familia extendida. 'Decidimos hacer el nesting porque daba más seguridad a los niños. Nuestra convivencia es armoniosa y eso nos permite sostener esa dinámica. 'Nos conviene estar los dos en casa también por los horarios de trabajo, si él empieza muy temprano yo me puedo encargar de llevar a los niños al colegio, por ejemplo', cuenta Mariana Rivera.


Algo similar al sistema de vida adoptado por Carla Ballero con su exmarido (https://bit.ly/3HaY0A5), cada día más personas optan por ser 'compañeros de nido' (del inglés nesting partners), donde se establece un nuevo vínculo entre dos personas que ya no tienen una relación amorosa pero deciden seguir cohabitando por el bien de hijos en común, privilegiando la parentalidad activa y de pasada, ahorrar al tener una casa, en vez de dos.


El sicólogo y terapia de parejas y familia del Grupo Medical, Rodrigo Braña sostiene que el término está asociado a las nuevas formas de convivencia que han evolucionado en los últimos veinte años. 'Se vincula la idea de que cada uno puede hacer su vida de manera independiente, tener relaciones íntimas con otros de manera libre y en base a eso, criar a sus hijos y establecer normas que puedan generar ciertos estilos de crianza', explica.


Pura amistad


Pedro García (51) cuenta que fue su decisión quedarse en el hogar al separarse, principalmente por la crianza de sus hijos de entonces 2 y 8 años. 'No quería dejar de participar en la crianza diaria, en el día a día. A ratos estamos bien, a ratos no, pero como en todas las familias. Las discusiones son de gente que vive junta. Lo más valioso es la amistad, más que ex parejas somos amigos. Tenernos espacios de convivencia sana, incluso cuando viene la pareja de ella. Ocho años después, por los niños, vale la pena'.


Braña aclara que no hay estudios que confirmen la efectividad de estos modelos alternativos de crianza, sin embargo, si mantienen las dos características fundamentales de crianza positiva, deberían funcionar.


'Primero, los adultos que ejercen la crianza deben ser predecibles en sus acciones y comportamientos para sus hijos y en segundo, es esencial que sean capaces de proporcionar un entorno emocionalmente contenedor y afrontar situaciones estresantes que los menores puedan enfrentar durante su proceso de crecimiento', aconseja.


El siquiatra infanto-juvenil y presidente de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia (Sopnia), Alfonso Correa asegura que hay riesgos en tomar esta opción, se debe reconocer que hubo diferencias que no se pudieron resolver y puede requerir ayuda profesional para mediar pero que es una manera válida cuando 'el vivir juntos va a ayudar a la organización, se comparten las labores, se gana tiempo dedicado a los hijos y no encuentran otra manera de organizarse'.


Correa advierte que no es recomendable cuando crear la idea de que los papás se llevan bien cuando no es así, porque cualquier niño se dará cuenta que no se llevan bien. 'Más que vivan juntos o separados, lo importante es que los padres cuando se separan no sobre involucren a sus hijos en sus conflictos, sean consecuentes y cumplan con lo que dicen, no los metan entremedio, que el niño no se sienta tironeado o en conflicto con lealtades, lamentablemente los padres caen en hacerlos partícipes de su conflicto y eso les genera ansiedad, eso es más difícil de sobrellevar si es que los padres viven juntos', afirma.


Nuevas relaciones


Quienes optan por esta dinámica familiar, saben que en algún momento alguno de los padres puede establecer una relación amorosa fuera del nido.


Braña comparte la importancia de la comunicación: 'las relaciones que no tienen vínculo amoroso sexual, pueden a través de una comunicación o entrenamiento en habilidades blandas, llevar una buena relación y con esto también pueden manejar las situaciones de estrés que están vinculados con los procesos asociados a la crianza y también a los ciclos de vida que cada uno tiene', expresa.


Mariana tiene otra relación pero puertas afuera. 'No entra en la dinámica de nuestra tribu, él sabe que la prioridad la tienen mis hijos y que el tiempo que dedico a ellos 'no es negociable'. Nos ha funcionado porque acordamos constantemente nuestros tiempos individuales y de tribu. Mi ex no tiene pareja porque sus prioridades son el trabajo y pasar tiempo con los niños. Yo salgo algunos fines de semana, mi otra pareja es una persona también muy ocupada que no requiere tanto de mi tiempo, creo que si estuviera con alguien muy demandante, no sería lo mismo', relata.

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