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[LT] Vacantes laborales caen más de 50% en julio

De acuerdo a un análisis de Trabajando.com y la Cámara de Comercio de Santiago, la cantidad de vacantes generadas actualmente se encuentra muy por debajo aún de la prepandemia, y más todavía de los máximos de fines de 2021. Las postulaciones a empleos, en tanto, se han recuperado, con un alza de 18% en 12 meses en julio.



El mercado laboral chileno se ha seguido deteriorando producto del ajuste de la economía, y pese a que lo ha hecho a un ritmo menor al previsto inicialmente, un set de cifras de distintas fuentes así lo reflejan.


Por un lado, la encuesta de empleo que publica el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) mostró que la tasa de desocupación subió 0,7 puntos porcentuales (pp.) en doce meses y se ubicó en 8,5%, en el trimestre abril-junio, siendo el séptimo incremento anual consecutivo.


Asimismo, de acuerdo al informe mensual de despidos que publica la Dirección del Trabajo, entre enero y junio los por necesidad de la empresa totalizaron 229.589, un incremento de 16% en relación a los 198.388 que se registraron en el mismo período del año pasado. Fue de la mayor alza y el mayor número de despidos por esta causal desde 2020, en plena pandemia.


Y ahora otro registro de datos avala dicha tendencia. Se trata de un análisis realizado en conjunto por Trabajando.com y la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), donde se observa la evolución de las vacantes laborales, de los salarios y los sectores con más y menos avisos de empleos.


Según el reporte, el actual número de vacantes de puestos de trabajo en el mercado laboral chileno se encuentra muy por debajo de los niveles de prepandemia, y todavía más de los máximos de fines de 2021. Así, específicamente en julio, la cantidad de vacantes laborales ofrecidas disminuyó un 51% anual, completando 12 meses consecutivos de contracciones a tasas de dos dígitos. Ramón Rodríguez, gerente general de Trabajando.com, afirma que este resultado subraya la complejidad de la dinámica laboral actual en nuestro país. “La marcada disminución en las vacantes de empleo es una señal de alerta que nos insta a evaluar con atención los factores que inciden en este panorama. Por ejemplo, la situación económica, junto con la irrupción de la tecnología, están jugando un papel fundamental en la decisión de contratación por parte de las empresas, ya que priorizan la optimización de recursos y procesos: donde antes requerían contratar cinco personas, hoy sólo optan por dos”.


De acuerdo al informe, por sectores el comercio sigue siendo el principal demandante de empleo, con un 16,9% del total de avisos laborales en lo que va del año. Le sigue la industria manufacturera, con 14,8%, y otras actividades de servicios, con 11,5%. En el otro extremo, actividades de alojamiento y servicios de comida tiene la menor oferta de vacantes, con 1,3%, seguido por agricultura, con 2,4%, y construcción, con 2,6%.


Por el lado de las postulaciones a las distintas ocupaciones, el reporte arroja que estas se han recuperado y desde mediados del año pasado han venido en aumento, con un alza de 18% en 12 meses en julio. “En el estudio se puede observar cómo la mayor liquidez de los hogares en pandemia se tradujo en una significativa disminución en las postulaciones a empleo, situación que junto a la disminución de los ingresos se ha normalizado”, comenta George Lever, gerente de Estudios de la CCS.


Ahora bien, desde la perspectiva de cuántas vacantes hay disponibles por cada postulación, se aprecia que antes de la pandemia estas tasas oscilaban entre 0,04 y 0,14 vacantes. Hacia fines de 2021 esas tasas se quintuplicaron, es decir, por cada postulación había disponibles 0,5 puestos de trabajo o, dicho de otro modo, para cada puesto ofrecido había en promedio solo 2 postulantes, lo que revela la escasez de postulaciones durante dicho período.


A partir de entonces comienza un proceso de normalización que lleva el indicador de vuelta a niveles prepandemia, en torno a 0,1 vacantes por postulación. “El interés por obtener empleo se ha ido normalizando, ya disipados los efectos de los ingresos extraordinarios que recibieron los hogares durante la pandemia”, puntualiza el análisis. Asimismo, menciona que “la liquidez de las familias, medida a través de los saldos en cuentas corrientes de personas, llegó a triplicarse durante la segunda parte de 2021 y la primera de 2022, para luego iniciar un proceso de fuerte corrección”.

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