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[LA TERCERA] Will Bloom: la startup que quiere cambiar la óptica del negocio

Desde niño quería emprender. Luego de una vuelta larga por grandes compañías, sintió que era el momento de tirarse a la piscina. En septiembre de 2018 abrió una óptica digital siguiendo el modelo de EE.UU. En los últimos meses creció 900% y proyecta facturar US$1 millón este año.


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“Soy curicano”. Esa es una de las primeras aclaraciones que hace Pelayo Correa antes de explicar el modelo detrás de Will Bloom (“florecerá” en español), una óptica digital que sigue el modelo de la tendencia de otros países como EE.UU. y que, coincidentemente, se lanzó un mes antes del estallido social y ad portas de la pandemia mundial. Un caldo de cultivo perfecto para un negocio que trata de reemplazar lo físico por lo virtual.


“Desde niño tuve una vocación muy fuerte por el emprendimiento. Siempre buscando el impacto social y económico y preguntándome cuál era la mejor herramienta de aprendizaje para cuando llegara ese día”, recuerda.


Cuando salió de Cuarto Medio estaba en la disyuntiva de estudiar Ingeniería Civil o Comercial. Pero claramente esta última sació su espíritu emprendedor y mientras estaba en la universidad hizo su primer laboratorio con un amigo. Se trataba de una marca de ropa.


Pero al poco tiempo decidió emplearse en una empresa de la industria del vino. Luego al mundo del retail. En todos esos trabajos le tocó viajar mucho, conociendo cerca de 30 países, donde siempre estaba atento a vetas de negocio que podía hacer después en Chile… hasta que el bichito del emprendimiento salió de nuevo del frasco. Su foco sería la venta online. Aunque no tenía muy claro aún en qué área.


“Estaba entusiasmado con la forma directa que se puede llegar a los clientes en el mundo digital. Sin necesidad de pasar por distribuidores o multitiendas. Lo que claramente se puede traducir en precio”, comenta Pelayo, y agrega: “Sabía que si me lanzaba a un emprendimiento tenía que dedicarme 100% a eso”.


Con la idea que le martillaba en la cabeza, fue a relajarse un poco a un matrimonio. Se puso a conversar con alguien que no conocía. Ya entrada la noche y la fiesta, Pelayo le hizo un elevator pitch del futuro emprendimiento. Más tarde, ese desconocido sería su socio e inversionista. En marzo de 2019 se metió de lleno a investigar cuál era la mejor opción y en septiembre de ese mismo año, se lanzó oficialmente Will Bloom. "A mucha gente se le olvida, pero los anteojos son una especie de prótesis. Son muy importantes. Por eso decidimos enfocarnos en la venta de este tipo de productos con todos sus elementos, pero ocupando las plataformas digitales.


Su negocio logra reducir los tres pasos que implica el servicio tradicional a solo uno: prueba de lentes virtualmente, despacho gratis a todo Chile y el oftalmólogo está incluido en el precio de los anteojos en caso de que se necesite. Para esto último tienen tiendas físicas, aunque , claro, el cliente también puede entregar la receta de su propio oftalmólogo.


Para hacerse una idea, las ópticas digitales en EE.UU. están creciendo al ritmo del 30% anual y en 2019 terminaron siendo el 16% del mercado total.


Uno de los elementos diferenciadores de Will Bloom dentro de su modelo D2C (direct to consumer) es la prueba digital de lentes a través de instagram, donde el usuario puede elegir el marco que quiere. Una vez que le llegan los lentes a la casa, el cliente tiene 30 días para devolverlo “sin preguntas”, como dice Pelayo. Y otro elemento clave es el “propósito” de la empresa, que es mejorar la salud visual. Por eso, el 1% de sus ventas netas lo donan a personas con poco acceso a mejorar su vista.


Ha sido tan rápido el crecimiento que hoy están vendiendo 9 veces en comparación a marzo de este año, con cerca de 1.000 lentes mensuales. En abril lograron el punto de equilibrio y proyectan cerrar el año con una facturación cercana al millón de dólares. “Claramente, el confinamiento fue clave para nosotros”.


Por el momento tienen cobertura solo en Chile, pero están buscando nuevos inversionistas para mejorar la penetración. “Hemos despachado a Isla de Pascua, Aysén, Iquique, etc. A todas partes. Ese es nuestro compromiso”, comenta Pelayo.


Por eso que el gran desafío de esta empresa es tener el 4% del mercado al 2024, con una facturación de unos US$14 millones


“Otra de nuestras metas es salir fuera del país en los próximos dos años, mirando principalmente Perú, México y Colombia”, dice el cofundador y CEO de Will Bloom, y remata: “Queremos ser la óptica digital en Latinoamérica”.